Buscamos a hombres y mujeres que no conocen de Jesucristo y los guiamos a la salvación. Luego los discipulamos y capacitamos para que asuman un compromiso con Cristo y con su iglesia. Formamos de ellos líderes autónomos, responsables y trascendentes. Levantamos una generación de conquista, consumadora de la palabra y dispuesta a llevar el Evangelio sin mirar el precio.
Mateo 28:19-20
Hacer de San Juan de Colón, del Estado y de Venezuela, espacios donde el amor y los principios del Reino de Dios estén presentes en todas las áreas de la vida personal y social, como modelo y plataforma de la misión mundial.
Hechos 1:8
Nuestra iglesia motiva a sus miembros a vivir una vida que agrade a Dios en todos los lugares donde se muevan, haciendo una diferencia entre la verdadera adoración y la falsa religiosidad.
Revelamos al mundo la gloria de Dios a través de la transformación de vidas, que funciona como un imán que atrae a otros.
Una iglesia dinámica y efectiva por el poder de Dios sobre las enfermedades, la muerte, la naturaleza y los demonios.
Buscamos activamente a quienes no son salvos y desarrollamos programas de enseñanza para que crean en Jesucristo y asuman la misión de ganar, edificar y enviar.
Todos los miembros piensan y actúan en consonancia con la visión. Aunque exista autonomía en ciertas áreas, todo debe apuntar a un bien común.
Estamos atentos a los cambios en los ámbitos políticos, legales, económicos, socioculturales, tecnológicos y ecológicos, para dar una respuesta oportuna.
El líder es el centro en torno al cual gravita la iglesia. Si el líder es competente, la organización prosperará.
Requiere sistemas de control adecuados, comunicación fluida, asignación eficaz de recursos y personal competente.